¿Porfiria en los Bridgerton?
Publicado el 30 de enero de 2026
Cristina Galindo Martínez
Ilustración de Lucía Boned
Reyes y reinas
La historia está llena de relatos fantásticos, muchos vivos gracias a la cultura popular que los modifica a su antojo, magnificando y transformando a sus personajes. Muchos reyes y reinas son protagonistas de estas historias. Locos, sabios, crueles, valientes, orgullosos, compasivos, de todos los lugares y eras. Incluso hoy en día, los reyes siguen protagonizando historias en series y películas. Por ejemplo, puede que no la hayas visto, pero es difícil ignorar el éxito de Los Bridgerton.
Rey Jorge III, Queen Charlotte: A Bridgerton Story (izquierda) y retrato por Allan Ramsay (derecha).
Tomado de: Basado en Hechos Reales. https://basadoenhechosreales.com.ar/el-rey-y-la-reina-es-basada-en-hechos-reales/
Ambientada en la alta sociedad londinense del siglo XIX, esta serie sigue a la familia Bridgerton y las historias de amor que presentan cada uno de los hermanos. En el spin-off de Queen Charlotte: A Bridgerton Story se narra la historia entre la reina Carlota y el rey Jorge III (1738-1820), sin pasar por alto los episodios de delirio y desorientación que él sufría desde joven.
Existen varias teorías sobre el origen de esta enfermedad. En 1969, Ida Macalpine y Richard Hunter (madre e hijo) propusieron la idea de que el rey sufría de porfiria. Un análisis posterior en 2005 recoge de nuevo esta teoría y arroja nuevas pruebas sobre esta hipótesis.
Color rojo púrpura
La palabra porfiria (del griego πορφύρα (porphýra), ‘púrpura’ o ‘color rojo púrpura’) recibe su nombre de la porfirina, una molécula que nuestro cuerpo usa para fabricar el grupo hemo. Quizás esta palabra no te sonará, pero sí lo hará en relación con su función. El grupo hemo es una parte fundamental de la hemoglobina, una proteína de los glóbulos rojos que da color a la sangre y transporta el oxígeno a las células del cuerpo.
Para conseguir este grupo hemo se requiere un proceso complejo que necesita de ocho enzimas (proteínas que ayudan a que las reacciones tengan lugar en el organismo). Si falla alguna de estas enzimas, se produce la acumulación de las porfirinas y un daño principalmente en el sistema nervioso y en la piel.
Estructura química del grupo hemo de la hemoglobina.
Tomado de: Quimitube. https://www.quimitube.com/estructura-quimica-grupo-hemo/
Las porfirias se dividen en agudas y no agudas. En las primeras, la enfermedad comienza rápidamente por la acumulación de unas moléculas llamadas 5-aminolevulinato y porfobilinógeno (5ALA y PBG), muy importantes porque son las causantes de las alteraciones del sistema nervioso. El 5-aminolevulinato puede atravesar la barrera hematoencefálica, un sistema que regula de manera muy estricta el paso de sustancias desde la sangre hasta el cerebro. La glucosa, por ejemplo, es la principal fuente de energía del cerebro porque la barrera mencionada está preparada para facilitar su paso.
Así, el 5-aminolevulinato puede causar neurotoxicidad e interferir con la liberación de neurotransmisores como GABA, una molécula que regula la actividad del sistema nervioso. Entre los síntomas, se encuentran cambios mentales como la ansiedad, las alucinaciones o la confusión mental.
Por otro lado, las porfirias no agudas tienen consecuencias a nivel cutáneo, donde se depositan las porfirinas y reaccionan con la luz UV dando lugar a radicales libres, unas especies químicas muy reactivas que ocasionan lesiones en la piel.
Arsénico por compasión
Inicialmente, Ida y Richard basaron su hipótesis en las evidencias clínicas recogidas en los episodios de enfermedad del rey, como la cojera, el dolor agudo en la zona del abdomen y en las extremidades, pulso acelerado, insomnio, alteraciones mentales y orina de color alterado.
El diagnóstico final fue de porfiria variegata, una enfermedad de herencia genética. Se basaron en archivos históricos sobre miembros de House of Hanover con síntomas de sufrir esta enfermedad y se confirmó que la porfiria sí existía en las casas reales europeas. En esta clase de porfiria, existe una falta de la enzima protoporfirinógeno oxidasa, que deriva en los síntomas neurológicos y cutáneos descritos.
Genealogía de las casas reales europeas.
Tomado de [1]
En el estudio de 2005 (Cox, T. M. et al), en una muestra de pelo del Rey Jorge III no se encontraron evidencias genéticas de la enfermedad, pero sí una elevada concentración de arsénico que indica toxicidad sistémica. Aunque la enfermedad es de base genética, tiene una gravedad variable y se ve afectada por factores ambientales como los metales pesados. Es conocido que el arsénico interrumpe el metabolismo del grupo hemo y se especula que pudo haber sido un factor desencadenante de la enfermedad. Si en una persona sin patología los valores de arsénico son menores a 0.7 ppm, en la muestra de pelo se midieron 17 ppm. También se aprecian niveles elevados de plomo y mercurio.
¿De dónde pudo provenir tanto arsénico? Este elemento se volvió popular en la medicina del siglo XVIII. Las preparaciones de arsénico se empleaban para tratar la sífilis o malestares de la piel. Adicionalmente, tras episodios agudos de su enfermedad, al rey se le administraba una dosis de 120 mg de medicinas basadas en antimonio, comúnmente contaminadas con arsénico que podrían llegar a 9 mg cada día. Una ingesta regular causaría envenenamiento crónico; se conoce que la dosis letal mínima es de 60-80 mg. La distribución homogénea del arsénico en la muestra de pelo permite corroborar esta idea. Como consecuencia de esta intoxicación, se desencadenaría una porfiria en un individuo genéticamente predispuesto a ello.
Aunque la presencia de arsénico en el cabello del rey Jorge III pueda haber exacerbado una porfiria latente, no hay posible confirmación genética y no se trata de la única hipótesis existente. Los ataques agudos que sufría también encajan en cuadros de esquizofrenia o trastorno bipolar. Por este motivo, siglos después, las casas reales europeas siguen siendo motivo de especulación y escrutinio.
Bibliografía
[1] Cox TM, Jack N, Lofthouse S, Watling J, Haines J, Warren MJ. King George III and porphyria: an elemental hypothesis and investigation. Lancet. 2005;366(9482):332–5. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1016/S0140-6736(05)66991-7
[2] Dimensión Médica-Anejo Producciones. Enfermedades Raras – Porfirias [Internet]. [Consultado el 26 de enero de 2026]. Disponible en: https://www.dimensionmedica.com.ar/porfiria/variegate.php
[3] Mayo Clinic. Porphyria [Internet]. [Consultado el 26 de enero de 2026]. Disponible en: https://www.mayoclinic.org/diseases-conditions/porphyria/symptoms-causes/syc-20356066
