Entender el cáncer
Publicado el 30 de enero de 2026
Carmen Tabuenca Gómez
Ilustración de Jimena Miguel
Todos conocemos a alguien que ha sufrido o sufre cáncer. En 2024, se diagnosticaron 286.664 nuevos casos de cáncer en España, y se estima que la cifra crezca un 3,3% en 2025. Aunque solemos hablar del “cáncer” como si fuera una sola enfermedad, en realidad es un conjunto muy amplio de enfermedades que pueden afectar a órganos y tejidos muy diferentes: existen el cáncer de pulmón, de mama, de hígado, colorrectal, cutáneo… El cáncer no es una enfermedad infecciosa que nazca de agentes externos como los virus o las bacterias. Son nuestras propias células, que debido a ciertas alteraciones, comienzan a comportarse de manera anómala y generan la enfermedad. Esto explica la necesidad de encontrar terapias lo más personalizadas posible para cada paciente, que minimicen los efectos secundarios de los tratamientos empleados actualmente, como la quimioterapia. En estos años, la investigación oncológica está realizando grandes avances con el descubrimiento de la inmunoterapia o la medicina personalizada, encaminados a que el paciente tenga la mejor calidad de vida posible durante el tratamiento, un proceso que es duro tanto para él como para sus familiares y amigos.
Sin embargo, en el año 2000, el artículo “The Hallmarks of Cancer” de los biólogos estadounidenses Douglas Hanahan y Robert Weinberg, publicado en la prestigiosa revista “Cell”, revolucionó la comprensión que hasta entonces se tenía del cáncer. D. Hanahan ha trabajado en instituciones de renombre como el MIT y Harvard University, además de ser fundador del Swiss Cancer Center Leman; mientras que R. Weinberg es profesor en el MIT y fundador del Whitehead Institute for Biomedical Research de Massachusetts. Con sus investigaciones, ambos oncólogos identificaron una serie de capacidades fundamentales que comparten todas las células cancerosas, independientemente del tipo de cáncer del que se trate.
Ilustraciones de Jimena Miguel
1. Crecimiento descontrolado: la rebelión celular
Las células normales dependen de señales externas para crecer y dividirse. Muchas están en un estado de “hibernación”, como si necesitaran un despertador para activarse. Sin embargo, las células cancerosas producen sus propias señales o amplifican las señales de crecimiento (no necesitan un despertador), permitiéndoles dividirse en mayor grado.
2. Rompiendo las reglas: ignorar las señales de freno
En un organismo sano, existen mecanismos que impiden que las células se dividan sin control. Algunas señales mantienen a las células en un estado de reposo, mientras que otras las fuerzan a envejecer y dejar de dividirse. No obstante, las células cancerosas ignoran estas señales y continúan multiplicándose sin restricciones.
3. Evadiendo la muerte: el truco de la inmortalidad
El cuerpo tiene un mecanismo de seguridad llamado apoptosis, una especie de “suicidio celular” que elimina células dañadas o anormales. Un gen muy importante en este proceso es p53, que actúa como un “vigilante” y activa la apoptosis si detecta daños irreversibles en la célula. Sin embargo, muchas células tumorales desactivan este gen, evitando así su eliminación y volviéndose prácticamente inmortales.
4. División sin fin: venciendo el reloj biológico
Las células normales solo pueden dividirse un número limitado de veces antes de detenerse. Esto ocurre debido a la erosión de los telómeros, que son estructuras en los extremos de los cromosomas (ADN condensado) que se van acortando con cada división celular y que actúan como un “reloj biológico”. Las células cancerosas han encontrado la manera de reponer sus telómeros a través de la activación de una enzima llamada telomerasa, que los va alargando, lo que les permite dividirse indefinidamente porque pierden dicho “reloj biológico”.
5. Construyendo autopistas de nutrientes: la angiogénesis
Para crecer, las células necesitan oxígeno y nutrientes, que obtienen a través de los vasos sanguíneos. Los tumores desarrollan la capacidad de estimular la formación de nuevos vasos sanguíneos a su alrededor, lo que les proporciona el alimento necesario para seguir expandiéndose.
6. Viajeras letales: la metástasis
Las células normales permanecen en su lugar, unidas entre sí y a una base que las mantiene fijas. Sin embargo, las células cancerosas pueden desprenderse, viajar a través del cuerpo y colonizar otros órganos, generando metástasis. Esto ocurre porque modifican las proteínas que las mantienen unidas o producen enzimas que degradan las estructuras que las mantienen fijas. Frecuentemente, la metástasis complica el diagnóstico de un paciente con cáncer.
7. Esquivar al enemigo: el engaño al sistema inmune
El sistema inmunológico tiene la capacidad de detectar y destruir células tumorales. Sin embargo, algunas células cancerosas desarrollan estrategias para evadir estas defensas. Pueden camuflarse para no ser detectadas o incluso manipular el sistema inmune para que no actúe en su contra. Por esta razón, las personas con un sistema inmunológico debilitado suelen tener peor pronóstico.
8. Energía a toda costa: el cambio metabólico
Las células normales obtienen su energía principalmente a través de un proceso que usa oxígeno para descomponer la glucosa de manera eficiente. En cambio, las células tumorales, incluso en presencia de oxígeno, prefieren utilizar un proceso menos eficiente llamado glucólisis anaeróbica (también conocido como efecto Warburg). Aunque este método produce menos energía, permite a las células cancerosas sobrevivir en ambientes con poco oxígeno y generar sustancias necesarias para su crecimiento.
Y ahora, ¿qué?
El cáncer es un conjunto de enfermedades complejas, pero comprender estas características clave nos ayuda a entender cómo las células malignas logran evadir los controles naturales del cuerpo y proliferar sin restricciones. Los descubrimientos sobre el cáncer en las últimas décadas han ayudado a desarrollar tratamientos que atacan específicamente a estas vulnerabilidades, abriendo la puerta a nuevas estrategias terapéuticas más efectivas en la lucha contra el cáncer. Ahora, el tratamiento no se restringe a la quimioterapia, la radioterapia o la cirugía, sino que existen otras estrategias como la inmunoterapia, la terapia personalizada o la hormonal, que se escogen en función de las necesidades concretas de cada paciente.
Además, en los últimos años se ha conseguido una mayor visibilidad y comprensión del cáncer en todos sus aspectos. Se trata no solo de curar la enfermedad, sino también de cuidar la salud psicológica del paciente durante el proceso. Ahora, existen centros de estética para pacientes oncológicos, agrupaciones como la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) o la Fundación Aladina para acompañamiento de pacientes y familias, etc., que colaboran para que durante el tratamiento el paciente pueda disfrutar de una vida lo más cercana posible a la normalidad.
Bibliografía
[1] Hanahan D, Weinberg RA. The hallmarks of cancer. Cell. 2000;100(1):57–70. Disponible en: https://doi.org/10.1016/S0092-8674(00)81683-9
[2] Hanahan D, Weinberg RA. Hallmarks of cancer: the next generation. Cell. 2011;144(5):646–674. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.cell.2011.02.013
[3] Hanahan D. Hallmarks of cancer: New dimensions. Cancer Discov. 2022;12(1):31-46. Disponible en: https://doi.org/10.1158/2159-8290.CD-21-1059
[4] Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM). El cáncer en cifras [Internet]. [Consultado el 26 de enero de 2026]. Disponible en: https://seom.org/prensa/el-cancer-en-cifras
